La sangre, sin ajo y cebolla, por favor

Es bien conocido en la cultura popular que los ajos son uno de los repelentes tradicionales frente a los vampiros, que no soportan el olor de este alimento tan común. Ahora hemos conocido, gracias a un estudio de la prestigiosa revista Nature, que los mosquitos, que también se nutren de sangre pero son mucho más reales que los compañeros del Conde Drácula, odian también este producto tradicional.

La explicación se encuentra en que los mosquitos reaccionan de forma distinta según el olor que desprendemos los seres humanos, una cuestión, aunque no la única, que también influye en la preferencia por algunas personas frente a otras. Y, como es conocido, la alimentación es clave en nuestro aroma corporal.

En el caso del ajo, éste neutraliza o atempera el olor humano que atrae a los mosquitos. Pero no es el único. Otros ingredientes habituales de nuestra dieta como la cebolla y el vinagre de manzana presentan un efecto similar. El tomate y el chile, por su parte, tampoco son platos de gusto para estos insectos, el primero por su gran contenido en vitamina b1 y el segundo, por el picante y la capsaicina, que puede resultar irritante.

El estudio, realizado por doce investigadores, se ha centrado en la especie Aedes aegypti, una de las más frecuentes en áreas tropicales y subtropicales, y responsable de la propagación de enfermedades como la fiebre amarilla o el dengue. El motivo de realizar el estudio con este tipo concreto es que los Aedes aegypti se caracterizan porque sus víctimas son los seres humanos en una proporción especialmente alta frente a otros animales.

Además de las conclusiones referidas a los alimentos, se han extraído otras importantes averiguaciones. Por ejemplo, qué elementos químicos que componen el olor humano generan una respuesta en los mosquitos. La respuesta fue que ninguno por sí sólo ejerce esta atracción. Es necesaria la combinación de dos moléculas relacionadas con nuestro aroma (los adhelidos decanal y undecanal) para provocar esta reacción.

¿Significa este estudio que nos podemos librar de las molestas picaduras para siempre comiendo todos los días ajo, tomate, cebolla y vinagre? La respuesta es no. Si queremos una protección eficaz y segura, debemos seguir recurriendo a los repelentes, eso sí, respetuosos con nuestro entorno.